Un español en Suecia
15 Noviembre 2012
A la hora de tirar la basura, desde hace años se nos ha ido inculcando en España a reciclar determinados residuos, de hecho hemos sido bombardeados con grandes campañas publicitarias y de marketing para mentalizarnos de lo perjudicial que es tirar residuos o de usar determinados tipo de envases o incluso reutilizar otros.
En Suecia, desde hace mucho más años que en España, no sólo la mentalidad de reciclar está tan arraigada, que tienen contenedores para reciclar los siguientes tipos de basura: orgánica, papel y cartón, plásticos, vídrios, metal, madera, plantas, ropa, medicinas, pilas, electrodomésticos, como lo más habitual, pero llegando a reciclar muebles y "residuos de obra" para después de arreglarlos o utilizarlos en otras piezas venderlos de segunda mano en loppis o webs de venta de productos de segunda mano. De hecho es curioso ver como las piezas desechadas de obras y reformas de casa antiguas son bien valoradas para usarlas en casas de nueva construcción y sobre todo en casas donde quieren impregnar con un ambiente de contraste entre moderno y antiguo.
Aún recuerdo, cuando era un chaval, como buscaba con mis amigos las botellas vacías en la playa para llevarlas a la tienda para recibir a cambio unas pesetas y comprar con ellas unos caramelos, ¡que tiempos aquellos! Pero me pregunto yo, ¿por qué desapareció? Si hoy en día se nos sigue cobrando el envase de las botellas que compramos ¿por qué no nos devuelven el importe del envase al estar vacío? Pues es muy simple, porque se habló mucho de usar contenedores de vidrio en vez de devolver los envases de cristal, así el importe del envase “va” a otro bolsillo”.
En cambio en Suecia, es muy común ver en el reverso de la etiqueta de los envases de bebidas, una reseña del valor del envase si lo devuelves a las maquinas de reciclaje correspondientes y a cambio te dan un ticket con el importe para usarlo en la compra del supermercado.
¿Sabes lo que eso genera? Pues para empezar, interés en devolver los envases y segundo y más importante evitar desperdicios de botellas en las calles.
Con respecto al resto de residuos, no es que hagan como en Japón que cada casa tiene que tener cinco cubos de basura de cada tipo y cada tarde hay que sacar sólo el cubo que corresponde a ese día y el resto de la semana hay que dejar el cubo en casa; En Suecia, hay contenedores estratégicamente escondidos pero bien situados donde puedes dejar los residuos que tengas y dependiendo de cada barrio la recogida es más o menos periódica, pero siempre con la opción de llamar a un teléfono si antes de la fecha de recogida se ve el contenedor lleno para que vengan a recogerlo antes.
Además, y esto lo considero algo realmente importante, los residuos se recicla “de verdad” llevando cada tipo a la planta de reciclaje correspondiente, nada más lejos de lo que hacen algunos ayuntamientos españoles que a pesar de poner contenedores separados, luego llega el camión y echa toda la basura en un mismo depósito para posteriormente dejarlo en un basurero. En una ocasión, en una rueda de prensa de un alcalde donde analizaba la situación, argumentó que por falta de presupuesto no se podía reciclar todo y que además que reciclar era mucho más caro que almacenar la basura y que en el futuro ya se vería lo que se hacía con lo almacenado y que la subvención que había recibido la localidad ya había sido gastada en los contenedores, los camiones y una campaña para informar que había que reciclar. Sinceramente en su momento pensé que era una sandez lo que decía en su momento y me consta que actualmente, siendo aún alcalde, sigue con la misma política, así que como muchos políticos hacen, dejará el problema para el siguiente que le suceda en el cargo y así no tienen que resolverlo.
Por último, algo que se inculca en los colegios es el reciclado eficaz, es decir usar los desechos para manualidades u objetos con otras finalidades de las inicialmente pensadas, parece que es un juego para niños, pero nada más lejos de la realidad, imagina lo bonito que puede quedar las botellas como floreros, o los cartones de huevos cortados para hacer muñecos de cartón, y una infinidad de objetos que se pueden hacer para que los niños disfruten jugando; pero que en los colegio enseñan a preparar y además de ahorrar en presupuesto de material escolar, sino además en desarrollar las habilidades manuales y la imaginación.
Sólo espero que el ejemplo a la hora de reciclar y tratar los residuos, que están dando países como Suecia, sirva para realmente actuar de la misma manera y evitar con ello la gran cantidad de contaminación que supone los residuos que todos tiramos a la basura.