Un español en Suecia
5 Septiembre 2012

La semana pasada te conté la primera parte de la historia de este monumento histórico, y hoy toca terminar con el resto de la historia de esta fortaleza de origen vikingo que se ha ido transformando con el paso de los siglos...
En 1452, el ejercito sueco bajo las órdenes de Karl Knutsson, incendia el castillo y lo deja abandonado en ruinas, cortando también las vías de transporte fluvial existente por el río Lodde, lo que lleva a que se pierda con ello la importancia estratégica y económica de Borgeby en favor de la floreciente ciudad de Lund.
Años más tarde, las tierras cercanas al río, pasan a pertenecer al arzobispo, y aprovechando los restos del castillo, se manda construir una capilla y su residencia campestre, volviendo con ello a dar cierta importancia testimonial a la comarca. Pero años más tarde, tras sufrir el alzamiento de los campesinos de Skåne, pasó a ser propiedad del alcalde Jörgen Kock bajo la corona sueca y posteriormente a finales de 1500, pasó a pertenecer a la familia Lindenow.
En 1658, se firma la "Paz de Roskilde", finalizando momentáneamente con ello las hostilidades que Dinamarca y Suecia tenían por Skåne. El entonces dueño de Borgeby, Otto Lindenow, se negó a pertenecer al reino de Suecia, y a causa de sus reiteradas negativas al acatamiento de las leyes suecas, fue encarcelado en varias ocasiones, hasta que finalmente fue expulsado de Suecia.

El 4 de diciembre de 1676, se produjo la Batalla de Lund, entre Dinamarca y Suecia, y el castillo que había caído en manos danesas meses antes, celebró esa navidad con la bandera sueca tras su reconquista, aunque no tardaron demasiado en ser recuperada por el ejercito danés otra vez. El nuevo año fue realmente bélico, con gran número de batallas por la pertenencia de Skåne, hasta que en la primavera de 1678, el ejercito de Dinamarca, replegándose, se hizo fuerte en el castillo, con el consiguiente asedio por parte del ejercito de Suecia; esto originó que el 7 de marzo de ese mismo año, se produjera un gran bombardeo al castillo, dejandolo casi destruido y el ejercito danés diezmado y retirándose.
A principios del siglo XVIII, siendo el propietario el Conde Carl Wachtmeister, se inician las obras de reconstrucción del castillo, pero debido a que veinte años antes se destruyó casi todos los muros y el foso original, el edificio pierde su carácter de castillo como tal y se reconstruye más bien como una casa señorial de la época, unos almacenes para el grano y unas caballerizas, todo ello enfocado a la gestión y almacenaje del grano de las propiedades colindantes que el conde tenía. Actualmente sigue teniendo los almacenes y caballerizas de entonces en muy buen estado y aunque se sigue usando como almacenes de grano y talleres de cosechadoras, eventualmente sirve de marco para distintos conciertos y celebraciones.
En 1887, se vende el castillo en subasta pública, siendo comprado por Lars Persson, un agricultor de Hagestad, que ante la sorpresa de la clase aristocrática, pagó en efectivo originando con ello un gran revuelo. Un año más tarde, fue heredado por su hija Hanna que reconstruyó la torre más cercana al río Lodde, que hasta entonces había sido un almacén, y decidió vivir allí, por la gran belleza de tan privilegiado emplazamiento, con su marido el famoso artista Ernst Norlind. Hoy día, la torre, está muy bien conservada, donde a parte de una galería fotográfica, se celebran diversas actividades lúdicas y fiestas privadas.
Desde 1988, una exposición conmemorativa permanente del artista y escritor Ernst Norlind puede visitarse, gracias a que la sede de la Fundación Hanna y Ernst Norlinds, fundada en 1978, está en uno de los edificios del castillo; allí encontrarás algunas de las obras de Ernst, Staffan y Hanna Norlind y fotografías de la época, que no debes dejar de visitar.
En 2007, Lomma kommun (el municipio de Lomma) compró el castillo a la Fundación, pero debido a los altos costos de mantenimiento en 2012 salió a subasta y tanto el castillo como las antiguas caballerizas, fueron comprados por Arne Persson y Max Ferkinghoff, que mientras lo van restaurando poco a poco, van explotando una pequeña cafetería en los sótanos del castillo, alquilando las habitaciones para que empresas puedan realizar allí reuniones o cursos formativos, disfrutando de detalles con tanta historia como la chimenea de la foto de la derecha que sólo verla personalmente puedes apreciar no sólo lo antigua que es sino lo ricamente decorada con muchísimos detalles, lo que te hace imaginar el nivel social que ha tenido la casa.
Para saber más sobre este castillo, vista su web en www.borgebyslott.com, y aquí te dejo su ubicación con Google Maps ...